Recordatorio sobre las condiciones de aplazamiento de los impuestos.

En respuesta a las consultas reiteradas sobre la posibilidad de aplazar
los impuestos a pagar a la Agencia Tributaria Estatal, les recordamos
que los impuestos que impliquen una retención, como puede ser el
IRPF por retenciones del trabajo (modelo 111) o el IRPF por
retenciones de alquiler (modelo 115) no se pueden aplazar en ningún
caso. Respecto a la resta de impuestos, os explicamos los casos en que
es posible aplazarlos:
1. Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): será aplazable solo en
caso que se pueda demostrar que no se han cobrado las cuotas
que se pretenden aplazar. Por tanto, recae en el contribuyente
la responsabilidad probatoria de este hecho.
2. Tanto en el caso de las retenciones como en el IVA, si se presenta
el aplazamiento sin cumplir los requisitos, se entenderá como a
no presentado. Ello implica la generación del recargo de
constreñimiento del 20% sobre la deuda tributaria.
3. En casos de aplazamiento del IVA inferiores a 30.000 € se
entenderá acreditado que no se han cobrado las cuotas que se
quieren aplazar. No obstante esto nada no impide que la
administración pueda solicitar la acreditación de la necesidad del
aplazamiento solicitado