20 de November del 2017

LA PLANIFICACIÓN PARA LA JUBILACIÓN; Por segunda vez, el Estado prevé que el Tesoro Público emita deuda para pagar las pensiones

P or segundo año consecutivo, el proyecto
de Ley de Presupuestos Generales
del Estado prevé que el Tesoro Público
emita deuda para financiar una parte del
pago de prestaciones por pensiones de la Seguridad
Social. El agotamiento de facto del Fondo
de Reserva de la Seguridad Social es un indicador
más de la necesidad de introducir una
nueva reforma integral en el sistema de pensiones
que le permita adaptarse periódicamente
a las exigencias económicas y demográficas
que una sociedad cambiante presenta.
Las últimas reformas introducidas en el sistema
se han centrado en garantizar su sostenibilidad
en el largo plazo por la vía de la contención
de las prestaciones, sin incidir en medidas
que permitan aumentar los ingresos. Se
ha puesto en peligro el principio de suficiencia,
tal y como demuestra la última proyección
que publica la Comisión Europea en su informe
The 2015 Ageing Report, donde se estima
que la tasa de reemplazo o sustitución (primera
pensión sobre el último salario) pasará del
Director General de Caja Ingenieros Vida.
Antoni
Fernández
79 por ciento actual a un 48,6 por ciento en
2060. La Seguridad Social del futuro no será
como la conocemos actualmente. Es necesario
que las pensiones futuras, además de sostenibles,
sean suficientes para que el sistema
público continúe siendo uno de los principales
pilares del sistema de bienestar. Pero es evidente
que el nivel de cobertura de las pensiones
públicas disminuirá en
las próximas décadas, situándose
en línea de otros
países de nuestro entorno,
por tanto, seremos nosotros
los responsables de realizar
una adecuada planificación
financiera de jubilación
con la creación de un
patrimonio que complemente
la pensión pública.
Para dar los primeros pasos
debemos respondernos
a estas tres preguntas básicas. La primera:
¿Cuánto necesito ahorrar para la jubilación?
Este importe estará en función de la pensión
pública esperada. Saber este dato es esencial
para una adecuada planificación y en la actualidad
es desconocido por la mayoría de ciudadanos.
En consecuencia, es necesario que la
Seguridad Social del futuro sea más transparente
y nos informe periódicamente del importe
de nuestra pensión pública esperada para
ayudarnos en nuestra planificación. Otras
variables que debemos cuantificar e intervienen
en esta respuesta son nuestra edad actual,
la edad previsible de jubilación, la esperanza
de vida, la inflación (a muy largo plazo), la rentabilidad
esperada de los instrumentos contratados,
los posibles imprevistos
y el nivel de vida
deseado al jubilarnos.
La otra sería, ¿cómo puedo
ahorrar para la jubilación?
La elección del instrumento
de ahorro estará
en función de la situación
personal, profesional y familiar
de cada uno de nosotros.
Cada uno de nosotros
debe valorar cuál se
adecúa mejor en función
de nuestro patrimonio actual, el nivel de ingresos,
las necesidades de liquidez a corto y medio
plazo, el perfil de riesgo, las expectativas
de rentabilidad y nuestra previsión familiar.
Finalmente, debemos preguntarnos ¿cuándo
ahorrar para la jubilación? Cuanto antes se empiece,
menor será el esfuerzo ahorrador. El importe
que debemos destinar dependerá del plazo
disponible y de la rentabilidad que obtengamos.
Establecer una periodicidad nos ayuda
en nuestra planificación y nos hace obtener
mayor consistencia en los resultados.
Una buena elección es acudir a profesionales
que nos asesoren en todo este proceso. En
el mercado existen calculadoras que estiman
la pensión pública esperada y que nos permiten
aproximar nuestro objetivo de ahorro. Con
estos datos, y partiendo de nuestras respuestas
a las preguntas formuladas, podrán plantearnos
un plan de ahorro a medida de nuestros
recursos y futuras necesidades. También
nos ayudará a elegir el instrumento financiero
que mejor se adapte a nuestro perfil de riesgo
y que optimice nuestra rentabilidad financiero-
fiscal, así como a determinar el importe
de las aportaciones a realizar periódicamente
con el que lograremos nuestro objetivo.
La planificación financiera para la jubilación
es un camino de largo recorrido con múltiples
hitos que van sucediendo en el transcurso del
mismo. Por tanto, es tan importante el diseño
inicial de nuestro plan de ahorro personalizado
como realizar una revisión periódica que
nos permita corregir desviaciones de nuestro
objetivo y adaptarnos según la evolución de los
mercados financieros, la economía o nuestra
situación personal y familiar